Lo que debe saber acerca de las estufas combinadas
Sistema de calefacción dual
Una estufa combinada puede funcionar como estufa de leña y también como estufa de pellets. Es posible pasar de un sistema de calefacción a otro sin necesidad de modernizaciones e incluso durante el proceso de combustión.
Madera como combustible
Las estufas de leña se calientan con haces de leña, que deben alimentarse manualmente. Así, el consumo de leña depende tanto de la potencia deseada como del tamaño de la estancia que se va a calentar. La potencia puede verse influida además por la calidad de los haces de leña. Los haces de leña secos presentan un valor calorífico más alto, por lo que un lugar de almacenamiento seco y bien ventilado es un requisito importante. Además, la cantidad de leña que se necesita a diario debe llevarse hasta la estancia el día anterior para que la madera pueda secarse.
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Pellets como combustible
Los pellets se obtienen a partir de madera sin tratar y presentan un elevado valor calorífico gracias a su contenido de agua extremadamente bajo. El depósito de pellets tiene una capacidad de aprox. 30 kg, lo que corresponde a aprox. 2 sacos de pellets. Desde allí, los pellets se transportan mediante un motor helicoidal hasta la cámara de combustión y se encienden de manera eléctrica. A diferencia de una estufa de leña, la alimentación de la estufa con pellets se efectúa de forma totalmente automática, eliminando la alimentación manual de leña.
Suministro de aire en estufas combinadas
Durante el funcionamiento, la estufa necesita un suministro regular de aire fresco. Este puede recibirse directamente desde la sala de instalación o bien desde el exterior:
- En el caso de una estufa que emplee aire ambiental, el aire se recibirá de la misma estancia en la que esté situada la estufa. Deberá procurarse una aireación y un suministro de oxígeno suficientes.
- En el caso de una estufa que no emplee aire ambiental, el aire se suministrará desde el exterior a través de una tubería.
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Calor irradiado y masa de almacenamiento
Una estufa emite la energía térmica generada a través de calor de convección y calor irradiado. El calor de convección calienta el aire frío, el calor irradiado calienta los cuerpos con los que entra en contacto. De esa manera, el calor irradiado garantiza una temperatura ambiente uniforme y un ambiente agradable.
La proporción de calor irradiado se ve influida por la masa de almacenamiento disponible. Esta se indica en kilogramos y garantiza que la estufa siga almacenando y emitiendo calor incluso cuando el fuego ya está apagado. La proporción de calor irradiado puede incrementarse adicionalmente mediante el empleo de revestimientos de piedra natural.
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